Thursday, March 06, 2008

Vista superior, flor tallada

Sandía decorativa (carving)

Sandía tallada

Carving en sandía.

Tuesday, September 18, 2007

Lucho por no encontrarte.



Te busco, tiempo a tiempo, y me esmero demasiado en no encontrarte, pero llamas a mi vera tocando mi puerta de vez en vez, con cada nuevo romance que pasa frente a mis necios ojos ciegos a falta de saber ver.

Y de modo innecesario me lastimas con cada nueva broma, con cada fatuo contacto de esos que acostumbras a cada roce de tu pelo en mi voz, y esas imágenes castigan más que los silencios cautivos en la sombra, ni qué hacer para no verlo, porque no basta cerrar los ojos.

Lucho por no encontrarme en tu camino porque no sé si pueda afrontarlo nuevamente, verte partir sin poder hacer más nada que lo que hago ya una costumbre, poniéndome la máscara de "no pasa nada" para llorar por dentro, felicidad esquiva que te asomas a mi ventana inexistente solo para dejarme despertar de nuevo.

Thursday, September 06, 2007

La Página de los Cuentos

La Página de los Cuentos:

Tal si fuere demasiado tarde.

"Sueña de otra manera, camina con otra sombra, conoce otros caminos que no se me parezcan, busca otros labios, siente otras manos sobre tu piel esquiva, y reconoce entonces que no son lo que buscabas, lo que fuí algún día y lo que acaso quise ser... pero no significo ahora. Búscame los labios en otro libro que tenga mi espalda, huele entre la bruma de la mañana y que alguien más te muerda como estos labios rotos de hastío que me destempla los dientes, porque aún no crecen mis uñas y has estado en otros brazos ya, matizando esa locura de no tenerme con pantallas de papel arrugado sólo para mentirte un poco. Te llamaré con la respuesta a sabiendas en la sorisa, y cuando te invite haré que te deseo más allá de mis razones, tal si fuere demasiado tarde como para remediarlo todo, y te pierdas en el polvo de otros ayeres, porque después de todo esto nunca se podrá regenerar una burbuja de jabón, ni regresar el tiempo que nos ha abandonado sin remedio. Piénsame un poco de vez en cuando, y cuando nos encontremos de nuevo, sonreiré como un extraño educado de buena cuna, con la urbanidad por delante de mis gestos y mis ganas de correr hacia un abrazo en que te apriete como antes lo hice hasta tronar un poco tu espalda. Y será entonces cuando entenderás que los restos de una quimera no hacen sino una muralla que no se puede derrumbar, porque está construida con cosas imborrablas e indestructibles, como las aleaciones de rencor acumulado y fraguado de soledad, porque para ver encima de todo esto, debemos colocarnos en el atayala del próximo sueño. "