Monday, November 07, 2005

El antisentido.


Mirando estaba el ángel-espantapájaros, cuando me dieron ganas de besarte toda, pero me dije sin más que no lo merecías, que eras abominable y rastrera como las notas de tu llanto cuando tarde cuenta te habías dado de que me faltabas y te hacias daño sin mis besos antes prohibidos, el antisentido de las cosas que no es otra cosa que el reflejo inverso y bisarro de lo que al disociar nuestras mentes y nuestros cuerpos, queda.

Como cuando deseaba tocarte y luego te odiaba a mi modo por estar tan humanamente deliciosa, mientras pensaba en alguien más, en Etka, en Sadja, en mis creaciones verdaderas y sin sentido del tiempo, me acompañaban como lo harán hasta después de que no trascienda.

Ahora no estás a mi lado y se me antoja tu pecho como antes, acaso ya me sacié de extrañarlo a el, acaso me vuelvan esta noche las ganas, pero no lo sé estoy, sudando en el antisentido de lo que tu novio pensará cuando sepa que conmigo aprendiste a hacer el amor, y no sólo una vez, en el sin sentido que tiene ahora todo esto de cabeza, mientras alguien me espera y te aguarda en casa el matrimonio que no sé si sigas dispuesta a fraguar, después de lo nuestro.

Ese es el antisentido que le veo a las cosas cuando no vuelvas siendo la misma, sabiendo distinta, sindo carnalmente más mía que de él... ahora que me dices nos vayamos, me ire nuevamente contigo y trataré de no llorar cuando te vayas sola y no pueda alcanzarte, porque saldrás primero y te quiero tanto ya, como para casarme contigo y aún así detener mis planes de vida, en este sinsentido de lo que no sé haré sin ti. Espero algún dia lo entiendas, porque yo no lo he logrado... Y cambiar de página nunca me fué tan dificil.

Estabas Tú...


Estabas tú, oculta entre los libros y en forma de imagenes guardadas, y una última carta que no pensaba volver a leer, pero te confieso sobre estas letras que te extraño de modo alguno todavía, y me dió gusto encontrarte colada entre el olor a rosas que dejó tu piel sobre mis cosas.

Eran tus manos las que entonces me despeinaban, mientras hablábamos de cosas que me hacían parecer enojado, y tu boquita me recorría para alejarse de nuevo en el vacío de quererte besar de nuevo, pero tu cuello nunca estuvo más lejos de todo lo que pude hacerle.

Traición que me jugó el recuerdo al sentir de nuevo tu piel, tan cerca y a flor de labios como si estuvieras de nuevo entre mis brazos, escondida y acurrucada del frío que empieza hoy a caer de nuevo, tras de tus pequeños y hermosos pasos.

Estabas como siempre tú, con tus ganas de no besarme tanto y morderme de a poco, pero me faltaron tus ojos para encender la chipa que en polvora me volvía para encontrar la salida de tu cuerpo y mis caricias que explotaban en la noche.

Distraido escuché como al abrir un sobre salió tu voz pronunciando mi nombre, y entre sueños compartidos tomaste mi manos para entrelazar nuestros dedos, ahora que me faltas y no puedo sentir tu cabello en mi boca mientras repito en susurros tu nombre.

Dormida te desvaneciste entre el olvido y la nostalgia de alcanzarte, y tus cosas en polvo se tornaron como en el principio en que no te conocía, y me dediqué a escribirte esto para volar contigo, y no olvidar que alguna vez fuimos un cuento compartido, cuando estabas tú...

Vortex.

La foto del día.

Saludos y bienvenida.



Este es el inicio de una nueva página...

Todo será distinto a partir de ahora, sólo a través de los ojos que lo han visto podremos entendernos...

Mi nombre es Thot Kinji Guerrero Rivera, y aquí hablaremos de casi todo, desde poesía hasta recetas de platillos de cocina de fusión, se aceptan comentarios y sugerencias, otra cosa es que sean tomadas en cuenta (Jijijiji).